Los préstamos en línea, ¿son o no seguros?

Hoy en día, es común que muchos de los servicios y trámites que antes hacíamos de manera presencial se trasladen a internet. En la mayoría de los casos, esto es una gran ventaja, pues lo que antes podía tomarnos horas o hasta días, entre hacer citas, reunir documentos, preparar juegos de fotocopias y acudir a una o varias oficinas, hoy podemos hacerlo desde la comodidad de nuestros hogares o en cualquier lugar a donde podamos ir con un dispositivo móvil y donde tengamos acceso a internet o una conexión de datos.

Sin embargo, hay ámbitos en los que la falta de un documento que nos respalde o de trato directo con una persona que nos oriente puede volverse en nuestra contra. Tal es el caso de los servicios financieros. Aunque el surgimiento y desarrollo de la banca en línea dio lugar a que se crearan e implementaran sistemas de seguridad cada vez más avanzados, no todos los servicios financieros que actualmente se ofrecen por internet están igual de protegidos y regulados.

Ejemplo de lo anterior son los préstamos online, un servicio que ha crecido mucho en los últimos años y en relación con el cual debemos tener ciertas precauciones. Por una parte, existen compañías que operan conforme a las leyes y que cuentan con el aval de instituciones como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Por otra parte, la propia Condusef recomienda el examinar con lupa los portales de este tipo de compañías, pues en algunos casos puede tratarse de “empresas fantasma”, que sólo tienen el propósito de extraer información confidencial de los usuarios.

Entones, ¿los préstamos online son o no seguros? A continuación te presentamos algunas claves para distinguir una compañía de préstamos seguros de otras que pueden ser fraudulentas.

 

Portales seguros de préstamos online

  • En su página de inicio se pueden observar los sellos o logotipos de instancias como la Condusef y el Buró de Crédito.
  • Presentan varios canales de servicio al cliente, tales como chat, correo electrónico, número telefónico y perfiles sociales. En muchos casos también se anuncia el domicilio de la compañía. Estos canales están disponibles en horas hábiles o incluso las 24 horas y se obtienen respuestas prontas o inmediatas.
  • Los requisitos y el procedimiento para solicitar el préstamo, las condiciones y plazos de pago, así como los intereses y comisiones por el servicio, se hacen explícitos en las secciones correspondientes del sitio web.
  • La sección donde se ingresa la información personal está protegida por sistemas de encriptado de datos.
  • Al momento de solicitar el préstamo, no se pide más información que la mencionada en la lista de requisitos. Por lo general, los únicos documentos que deben enviarse en formato digital son identificación oficial vigente, comprobante de domicilio y sólo en ciertos casos, comprobante de ingresos.
  • Un portal seguro de préstamos online nunca solicitará información confidencial, como contraseñas o claves de acceso a cuentas bancarias.

Portales no seguros de préstamos online

  • Sus sitios web no muestran pruebas de que cuenten con el aval de instituciones reconocidas.
  • No existen canales de atención al cliente o si los hay, no brindan respuestas ni es posible comunicarse.
  • No presentan información clara respecto a las condiciones, requisitos y plazos del préstamo.
  • La sección para ingresar la información personal conduce a otro sitio y no da indicaciones de que cuente con protección de datos.
  • Se solicita información confidencial, como datos o claves de cuentas bancarias.

Si tienes dudas acerca de un proveedor de préstamos online, consulta a la Condusef. También es recomendable usar comparadores de créditos como Prestamosycreditos.mx, que sólo presentan información de compañías autorizadas.