Enigmas Orientales

Desde hace ya varios meses, existe una situación de alerta en la península de Corea ya que la parte norte de dicha península está conduciendo periódicamente pruebas de misiles intercontinentales con el propósito de dar un mensaje tanto a la periferia asiática como a los Estados Unidos de fuerza para tratar de asegurar de que mantengan su distancia y no intenten inferir en los asuntos norcoreanos. Esta es una situación sumamente compleja ya que mucho está en juego, incluyendo por supuesto la vida de cientos de miles de personas viéndonos muy conservadores.

Las naciones que más tienen que perder en este asunto son naturalmente todas las naciones de Asia del norte como lo son Corea del Sur; Japón; China; Rusia; Mongolia y más aún Corea del Norte, siendo este el que probablemente sufriría de la peor manera ya que de llevarse a cabo un conflicto a escalas mayores como así lo seria, Corea del Norte simplemente dejaría de existir en cuestión de días. Esto por supuesto asumiendo que tienen un armamento moderado en cuanto a equipo convencional, de lo contrario el escenario podría ser uno apocalíptico para el mundo entero.

Uno de los problemas más grandes de esta crisis, como lo ha mencionado Vladimir Putin en numerosas ocasiones, es que el mundo no sabe exactamente que armamento tiene la Corea comunista dentro de sus arsenales ya que nadie tiene acceso a ellas para hacer un recuento como puede suceder con cualquier nación sujeta a la carta magna de las Naciones Unidas, un órgano internacional que en cualquier momento dado puede mandar inspectores a hacer un análisis profundo del armamento de una nación. Sin embargo, Corea del Norte simplemente no está sujeta a estos acuerdos, lo que hace de la estimación de su armamento algo imposible.

Al ser la situación de esta naturaleza hace una buena toma de decisiones mucho más complicada ya que la incertidumbre y la improvisación sobre la marcha son los peores enemigos que se pueden tener en la guerra. Esto significa que aunque los Estados Unidos y su coalición cuenten con una fuerza abrumadora,  todo puede salir mal con una desagradable sorpresa, una sorpresa que pueda cambiar la situación por completo y poner a los aliados en una seria desventaja.  Este factor es uno que tiene muy presente los altos círculos norteamericanos.

Esta sorpresa podría ser que los coreanos comunistas tengan tecnología anti-aérea de primera; misiles anti-buques de vanguardia; aviación de punta; tanques de la mejor calidad; y una tecnología nuclear capaz de destruir a los Estados Unidos. Esta posibilidad, aunque suene descabellada puede ser una opción muy latente si es que se le esté subministrando equipo por potencias como China y Rusia quienes tendrían todo que perder en la eventualidad de una derrota norcoreana. Si esto es así, entonces se tienen que aplicar sanciones económicas de primer grado y longevas, peores que las que ya tienen,  para poder resolver la crisis.

Tan solo el día de ayer un bombardero norteamericano en uno de su vuelos presenció otro lanzamiento de misil norcoreano.